Lo siento mucho queridos lectores. Hacía mucho que no me animaba a escribir y mis más fervientes seguidores así me lo han estado recordando día tras día, pero la verdad es que he andado muy liado con exámenes y trabajos de la uni... venga va, Marin, no mientas que estas haciendo magisterio.
Bromas aparte, y más teniendo en cuentas que esto es un blog de baloncesto y no de humor, ¿no os habéis dado cuenta? ¿En serio no os habéis percatado? Copa del Rey... All Star... ¿más pistas? Comenzamos las segundas fases en categorías de formación... los tan multitudinarios y a su vez polémicos trades de la NBA han tenido lugar... ¿seguís sin caer? Los averages empiezan a cobrar importancia... Incluso a algún padre ya se le ha escapado la pregunta de qué va a pasar el año que viene.
CORRECTO !!! Habéis acertado, aunque con tantas pistas como para no... Pues si señoras y señores, hemos alcanzado el ecuador de esta temporada y empezamos a notar cómo la cuesta abajo con dirección: final de temporada empieza a atenuarse. A llegado ese momento en el que hay que cambiar el chip, empezar a ver si lo sembrado anteriormente está dando sus frutos, valorar si ha habido algún progreso, y definitivamente, afrontar esta recta final con un objetivo claro, aquel objetivo que, excepto en algunos casos, se veía borroso allá por septiembre.
Parece que fue ayer cuando todavía cada jugador buscaba su rol en el equipo y la excusa de las derrotas era la falta de rodaje, pero echas la mirada atrás y ya nos hemos comido 6 meses. Y pese a que algún jugador todavía no ha encontrado su rol, o al menos no el acertado, señoras y señores, que estamos en marzo. No habré utilizado yo esa frase de "señor, que estamos ya en marzo y todavía no sabemos jugar sin balón" (aunque, sinceramente, me temo que en lo que al juego sin balón se refiere, algunos jugadores nunca aprenderán). Y ahí es cuando te das cuenta que no queda tanto para que llegue el final.
Parece que fue ayer cuando todavía cada jugador buscaba su rol en el equipo y la excusa de las derrotas era la falta de rodaje, pero echas la mirada atrás y ya nos hemos comido 6 meses. Y pese a que algún jugador todavía no ha encontrado su rol, o al menos no el acertado, señoras y señores, que estamos en marzo. No habré utilizado yo esa frase de "señor, que estamos ya en marzo y todavía no sabemos jugar sin balón" (aunque, sinceramente, me temo que en lo que al juego sin balón se refiere, algunos jugadores nunca aprenderán). Y ahí es cuando te das cuenta que no queda tanto para que llegue el final.
Pero esto no ha acabado, toca afrontar el tramo final de la temporada; y para los que hayáis leído alguna de las anteriores aportaciones al blog, creo que ya sabéis lo que toca: trabajo. Trabajo trabajo y trabajo. Si seguimos teniendo un objetivo claro, el camino a seguir está claro. Si no, no es momento de desperdiciar horas de cancha. Quizás con vistas más a la temporada que viene, a nadie le sobran horas de técnica individual y conceptos baloncestísticos así que no es momento de relajarse y creer que está todo hecho.
El sol empieza a salir ya y parece que hemos dejado las nubes y lluvias atrás, pero no os dejéis engañar, queda mucho mucho señoras y señores, que 3 meses dan para mucho...






