2014(e)ko urriaren 29(a), asteazkena

Welcome to the show !!

Apaguen las luces, preparen las palomitas, desconecten el despertador del día siguiente y acomódense en sus sofás, el espectáculo acaba de comenzar. Si, la NBA vuelve y junto a ella alguna que otra noche en vela. No me considero un fanático del baloncesto yankee y no soy de esos que se quedan día si día también (o mejor dicho noche si, noche también) hasta las tantas de la mañana viendo un partido. Para eso ya tenemos a Calzada y sus eternos Bucks y a Andres con su habitual insomnio. De hay que luego mantengan conversaciones por twiter que nadie más aparte de ellos entiende.

Pero bueno, vayamos al grano, ¿qué nos va a deparar esta temporada de la NBA? Comencemos analizando lo que ha sido el bombazo del verano, LeBron James vuelve a los Cavs. Mucho se había hablado de lo que iba a deparar el futuro de, en opinión de muchos, el mejor jugador del momento: Que si iba a seguir en Miami, que si se iba a ir a NY con Melo, se llegó a oír incluso que el Baskonia le había echo una oferta para que se viniese al Vitoria, pero la Cool le pareció demasiado pequeña para las makrofiestas que él monta. Pero, bromas aparte, el de Akron decidió volver a casa para crear un nuevo Big Three juanto a Irving y Love. Yo creo que son firmes candidatos al titulo aunque la poca experiencia de dos de sus tres pilares y sobre todo la inexperiencia de su Head Coach pueden jugarles una mala pasada en los momentos de la verdad.


Ya que estamos hablando de conseguir el titulo, aunque todavía esto quede muy lejos, sería un sacrilegio no hablar de los vigentes campeones. Los Spurs de Parker, Duncan, Ginobili y compañía seguirán dando guerra, como los viejos roqueros que son. Otros equipos como los Bulls de un supuestamente sano Derrick Rose o los eternos aspirantes OKC con Durant como estilete podrían meterse en la lucha por el titulo aunque, no se por que, me da que poca cosa va a cambiar.


Conjuntos como los Warriors, con Curry y Thompson en plan cañoneros total, Phoenix con Dragic (mi debilidad) o unos huérfanos Miami Heat pueden ser conjuntos que den un susto que otro. Por ultimo, creo que son dignos de mención los desastres originados en las franquicias de Celtics y Lakers. Me apena profundamente que equipos con tanta historia y tanta magia, habiendo tenido lo que han tenido, estén ahora en esta situación.


Veamos que papel ocupan los rookies esta temporada. Después de que el año pasado fuera una quinta muy muy floja, este año se esperan grandes cosas de Wiggins, Jabari Parker, Smart, Exum y compañía.

Respecto a los españoles que están viviendo el sueño americano (baloncestísticamente hablando), digamos que ha habido bastantes cambios para lo que estamos acostumbrados. Pau ha cambiado Hollywood por la cuidad del viento. Esta nueva etapa en los anteriormente nombrados Chicago Bulls puede ser muy beneficiosa para él ya que se ha rodeado de buenos jugadores y puede que sea una de sus ultimas opciones a optar al anillo. Calderon por su parte se ha pasado a la Gran Manzana. Es una gran franquicia situada en una gran cuidad y con un gran sheriff como es Phil Jackson; mi duda es si el pobre va  a poder tocar bola teniendo a Carmelo en su equipo. Nikola Mirotic se suma al carro de "españoles" en EEUU, una pieza que puede ser interesante en el puzle de los Bulls de Pau. El resto siguen igual. Marc fundamental en Memphis, Ricky repartiendo magia en Mienneapolis, Ibaka con su rol defensivo en OCK y Claver calentando banquillo en Portland.


Y para acabar, un guiño a lo retro. Los más observadores os habréis dado cuenta de que en el roster de los equipos de la NBA que aparece previamente, los Bobcats son la franquicia que ocupa la ciudad de Charlotte, pero eso ha cambiado este año. Los Charlotte Bobcats pasan a llamarse los Charlotte Hornets; no sé yo si así lograrán recobrar el estatus y la gloria del pasado, pero por lo menos resulta gracioso.

Lo dicho, el espectáculo va a dar comienzo y yo no me lo quiero perder así que os dejo que las palomitas ya se han acabado de hacer.

2014(e)ko urriaren 27(a), astelehena

Cayendo en rutinas (baloncestísticamente hablando)

Parece que ha pasado ya mucho tiempo desde aquellas tardes de final de verano donde te tenias que ir corriendo de la piscina porque tenías que ir a entrenar. Aún con el ritmo vacacional más de uno llegábamos media hora antes en el mejor de los casos, y media hora tarde en el peor de ellos. Pero eso ya lo hemos dejado atrás y estamos inmiscuidos en las tan odiadas rutinas, aunque quizás no sean tan odiadas cuando nos referimos a las rutinas baloncestísticas.

Agotadoras rutinas que acabarían conmigo de no ser por la locura y el amor que le tengo a este deporte, y en parte también a los cafés, si no ¿de que iba a estar yo ahora escribiendo esto? Pero si, dramatismos aparte, el día a día resulta agotador. Ya sabía donde me metía a principio de temporada y mentiría si dijera que esto me ha pillado por sorpresa pero ¿qué cabía esperar cuando entrenas a dos equipos y juegas en otro?

Esto hace que los únicos momentos de descanso que uno tiene, los fines de semana, estén también :repletos de baloncesto. Sábados en los que el despertador suena a las 7:30 y se apaga a las 2 de la madrugada. Sábados en los que se han vivido 2 partidos como entrenador, 1 como espectador y otro como oyente. El domingo sin embargo podemos dormir más, solo nos tenemos que levantar a las 8 de la mañana para ir a jugar un partido en el que, si le sumas la carga del día anterior, acabas echo polvo. Y eso que todavía no me he animado a ir a ver a ningún amigo ni a ninguno de los equipos del club, que también tengo muchas ganas de ver.

Así que como ya he dicho, hemos caído en las rutinas, baloncestísticas, pero rutinas. Todas esas ilusiones y ganas de empezar iniciales se han transformado en trabajo, trabajo, trabajo y más trabajo. Es pronto para evaluar, pero se dibuja una sonrisa en mi cara al ver que ese trabajo empieza a dar sus primeros frutos; los primeros de muchos esperemos. Aunque a estas alturas ya hayamos recibido algún varapalo que otro no es momento de lamentaciones, esto acaba de empezar y hay mucho, pero que mucho más trabajo por delante.